Dos temas quedaban pendientes de mis anteriores actualizaciones.
Uno era el de los amigos y las roscas de amigos. El otro el de “aceptar” a alguien y como me había impactado el hecho de que una pareja linda, a cuyo elegante matrimonio asistí, se separo a los pocos meses.
En el tema de roscas o amigos simplemente concluyo que el asunto conmigo es que no estoy con la rosca de la u, ni la del colegio, ni la de infancia, ni la de trabajo ni nada de eso. Tengo un grupo bastante heterogéneo de amigos, entre los que cuento algunos que oran antes de cada comida y piden bendiciones para quienes la prepararon y otros quienes al culminar el día laboral se reúnen y fuman un poco de hierba y se ríen a carcajadas; algunos que se acuestan con quienes les atraen y otros q pasaron los 25 y siguen vírgenes; algunos profesionales y otros tantos obreros, políticos y policías, militares y guerrilleros, campesinos de ruana, uno que otro exgobernador y procurador; cristianos, católicos, agnósticos y ateos.
Nada que hacer. Supongo que a todo el mundo le pasa igual solo que cuentan con un grupo base, un circulo más homogéneo que provino de alguna época particular que vivieron (laboral, académica, vivencial, etc). Yo también lo tengo pero, aun así, sigue siendo demasiado heterogéneo.
El otro tema pendiente y del cual me aventuro a escribir aun sabiendo que es poco probable salir bien librado, es el tema de aceptar y ser aceptado por quien se ama.
Hacia referencia que entre amigos a alguno a veces se nos “chispotea” o de alguna forma tenemos o tienen salidas de esas q uno prefiere dejar que el tiempo sepulte. Como cuando algún amigo le coqueteó o se dejo coquetear por la muchacha que le gusta al otro. O como cuando un amigo lo deja por fuera de algún buen plan. O como cuando el amigo revela información obtenida dentro del circulo de confianza sea por torpeza o por algún inaceptable interés. Como decía, el tiempo se encarga de sepultar estas fallas, muchas veces acompañado de un poco de distanciamiento. Hasta ahí, nada nuevo.
Lo difícil era pensar como se hace cuando las fallas vinieran de esa persona que uno acepta para toooda la vida. Como logran aguantar cada falla, cada defecto, cada cosa que se va presentando en la convivencia cotidiana sabiendo que el tiempo ni el distanciamiento ayudaran. Cada día volverá a empezar al lado del otro aún antes de que se se hallan curado heridas, todo de una manera tan consecutiva y eterna. El tiempo, que cura toda falla entre amigos, produce un efecto de alergia ante ciertas fallas entre esposos, le da carácter recurrente a los problemas. Pero porque carajos estoy hablando de esposos, diran uds que es la crisis de los 30´s o que es que ya estoy pidiendo pista!! No, no lo siento así, mas bien porque me causo escalofrío pensar que si ni mis amigos me aguantan al 100% y eso que no nos vemos todo el tiempo porque no soy de roscas, como carajos me va a aguantar una mujer que vaya a vivir conmigo el resto de sus días!! Y como me la voy a aguantar yo?? Si ni siquiera me aguanto a mis amigos y me distancio a ratos para tomar respiros! Cómo será con esa persona que uno “acepta” para toda la vida? No digamos esposa entonces, sino mas bien una novia de esas que inspira un amor tan profundo, que uno quisiera que durará para siempre.!
Un momento. Creo que encontré la respuesta, creo que encontré el punto. Dije “una novia de esas que inspira un amor tan profundo, que uno quisiera que durará para siempre”. Pues si uno quiere que dure para siempre es por algo. Y si después se decide a que dure para siempre y se “acepta”, pues que así sea. Es una decisión tomada.
Y si uno quiere que dure para siempre uno se aguanta lo que sea, léase me aguanto su cantaleta, su mal genio, sus incoherencias, me aguanto todo y me levanto cada día listo a ver que mas me tengo que aguantar porque la decisión ya esta tomada.
Visto de esta manera no es tan enredada la cosa.
Dejemos el tema así por ahora...
No hay comentarios:
Publicar un comentario