domingo, 2 de octubre de 2011

A mi no me lo enseñaron en el colegio.... menos mal

A mi no me enseñaron a Dios en el colegio. Menos mal. Porque lo que se aprende en el colegio muchas veces es necesario desaprenderlo. Me imagino a Copernicus cuando le enseñaban en el colegio que la tierra era el centro del universo. Como haría ese pobre hombre para desaprenderlo y salir formulando la idea de que el sol es el centro de nuestra galaxia?

Es a penas obvio que ese tipo de conocimiento que se enseña esta sujeto a cambios según lo que se va descubriendo. Hoy creemos en la teoría de que el hombre es como un simio que después de millones de años evolucionó y ahora camina erguido y con un cerebro desarrollado que nos hace razonar. Si mañana encuentran el eslabón perdido entonces esta teoría estará completa y si no lo encuentran y en cambio resulta que aparece algún otro fósil, otro pedazo de hueso o cualquier cosa que rompa con este paradigma y nos desvíe de esta teoría, puede que les enseñen a nuestros hijos en el colegio que somos simplemente otra cosa que proviene de otra cosa que durante muchos años evoluciono para llegar a lo que es. Yo no creo mucho en eso de evolucionar sino mas bien en cambiar, creo en los cambios. El conocimiento no evoluciona sino que cambia en algún punto en que alguien piensa diferente o descubre algo que nos hace a todos pensar diferente. Albert Einstein lo hizo. Cambió todo el piso de la física al descubrir una relación directa entre la masa y la energía y formular su grandiosa teoría de la relatividad. Por cierto ahora han descubierto que, contrario a lo que el formuló, si hay algo mas veloz que la luz y que vendrían a ser los neutrinos y con este descubrimiento seguramente cambiaran de nuevo muchos paradigmas de la física y mucho de lo que esta calculado resultara estar mal calculado.

Cuando estuve en Israel visite unas cuevas en las que encontraron unos pergaminos entre los que estaba uno que aseguran es el evangelio de Judas. También decían allí haber encontrado la tumba de Jesús y que tenia una familia e hijos. No se que haría si mi fe en Dios dependiera de lo que me enseñan en la escuela o de cada hueso o fósil que van descubriendo. O de cada cambio.

Yo no conocí a Dios en una escuela en donde también me dijeron que estaba mal beber licor, o farrear o fumar. Nunca he creído en las religiones porque me inspiran desconfianza. Por las religiones dudo de todo. Y no tengo temor de dudar. Pero si creo en Dios y lo conozco en mi vida. Y se que habita en mi. Eso lo descubrí al vivir y por eso vivo libre pero comprometido con mi fe. También creo en Jesus y en los evangelios y entiendo los evangelios como las versiones diferentes de una misma historia. La historia de un hijo de Dios que murió para mostrarme el camino para llegar a Dios y no solo a mi sino a todos los pecadores.

Pienso que todos tenemos una naturaleza carnal y una naturaleza divina. Elegimos entre ellas cual de las dos ha de regir nuestras vidas.

Tengo una amiga que es agnostica. No cree en Dios. Y es de mis mejores y mas interesantes amigas. Me gusta compartir con ella porque sus análisis sobre la vida y sobre la realidad son interesantes. Disfruto de su compañía y la respeto y ella disfruta de la mia y me respeta. Y tenemos lineas imaginarias trazadas que no cruzamos por ese respeto. Tengo también amigas que son religiosas y a ellas también las respeto y con ellas también disfruto mucho de la vida. Hoy estuve en sauna y en turco con una amiga que adoro y que es muy creyente. Y eso ni le quita ni le pone. Solo Dios sabe lo que en verdad habita en nuestros corazones.

No creo en la evolución del conocimiento ni de la vida. Creo en el cambio. Y siento que vienen cambios muy fuertes en mi vida y en la vida de todos nosotros.


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